¿por qué te cuesta disfrutar?

Durante diez años me costó mucho disfrutar a diario en el trabajo.

No fue el único motivo que me hizo sufrir, pero sí uno de los motivos que me provocó alguna depresión. Sin embargo, no fue el motivo principal de mi primera depresión. Sufrí mi primera depresión dos años antes de recibir el diagnóstico de trastorno bipolar.

Ahora es justo lo contrario. Encontré la manera de disfrutar y nunca más he vuelto a deprimirme. Sé lo que necesito y me lo doy sin juzgarme. Y eso el lo que precisamente hago.

¿Qué crees que te hace tan difícil disfrutar? Si lo quieres compartir, aquí queda para los lectores.

¿qué pudo marcar un antes y un después en la aparición de los primeros síntomas?

 

Cuando sufrí mi primera depresión, llevaba cinco años con muchas dificultades en mi trabajo. No encontraba mi lugar y me costaba mucho aprender algo todos los días, y al ritmo que necesitaba. Pronto me di cuenta de que tenía que cambiar de tareas en cuanto ya las dominaba. Además, cada día tenía más miedo a tomar el relevo de una empresa que me venía muy grande.

Una situación inesperada me causó pánico. Todos los días me ocultaba y hacía como que no pasaba nada, pero por dentro cada día estaba peor.

¿Y tú? ¿Quieres que copie y pegue para todos tu respuesta como anónimo?

 

¿qué es lo que más te dificulta la vida?

 

 

Durante más de diez años, lo que más me dificultó la vida fue no encontrar algo a lo que dedicarme que me resultara estimulante. Sufrí varias depresiones como consecuencia de esa situación. También sufrí muchos problemas de estrés laboral y el miedo creció dentro de mí como una espuma invisible. Ahora ya no siento miedo.

Desde hace diez años disfruto de la vida casi todos los días del año. Por fin, hace casi dos años, logré aprender  a no estresarme. Ha sido una sensación nueva para mí y ahora me siento más libre y más capaz de hacer algunas cosas que me quedan por hacer.

Lo importante no es mi vida. Lo importante es el comentario que dejes aquí debajo para mostrar un pequeño trozo de la tuya. Como siempre te digo, muchas gracias por compartir.